Presentamos una investigación realizada por la "Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata-UPREZ JALISCO" acerca del problema de la educación universitaria en nuestro país, y particularmente en la ciudad de Guadalajara, con conclusiones muy preocupantes.
El abandono del papel regulador y rector del Estado sobre los planteles educativos superiores de la iniciativa privada, el caos generalizado en este sector, la operación de multitud de escuelas mediocres a las que se ven arrojados los jóvenes -literalmente- ante la falta de espacios oficiales, el impacto del costo de una educación universitaria en el presupuesto familiar (de por si siempre insuficiente) y la concentración urbana de la oferta educativa, son algunas de las circunstancias desfavorables de la educación en nuestro país, develadas en los resultados que ahora les presentamos.
Nota: para conocer la experiencia educativa del modelo de la UPREZ en el país, con más de 120 escuelas y planteles universitarios de autogestión, véase el informe de la doctora Yolanda Moreno Hermenegildo, del Instituto Superior de Ciencias de la Educación del Estado de México (ISCEEM), llamado "La UPREZ, una experiencia pedagógica alternativa". Ingresa a este informe haciendo click AQUÍ
LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PRIVADA.
INVESTIGACIONES SOCIALES UPREZ-JALISCO.
I.- DIAGNÓSTICO GENERAL.
1.- En México el rol del Estado como conductor de la política pública educativa ha determinado la configuración de este sector en la oferta privada. Con el tiempo se han acentuado los problemas de regulación, control y calidad deficiente de muchas Instituciones de Educación Superior Privadas, derivados de la laxitud y, en algunos casos, de prácticas indebidas en la aplicación de los instrumentos que la reglamentan, persistiendo la ausencia de una perspectiva regulatoria y la existencia de un marco permisivo, lo cual ha devenido en un crecimiento caótico e incontrolado de centros y planteles en todo el país.
2.- El único aspecto que muestra la autoridad constitucional del Estado en la regulación es la concesión de la licencia oficial a las instituciones privadas y a sus programas, reafirmada por la Ley General de Educación de 1973 y recuperada en las modificaciones en 1993. “Abrir una universidad es tan fácil como abrir una tortillería, han afirmado algunos observadores” (Levy, 1995:278).
3.- Si bien el Estado es el responsable de conducir la educación superior del país, vía las políticas educativas; la participación de los particulares es ineludible en un escenario donde la inversión estatal no ha sido ni será suficiente para satisfacer la demanda por educación superior. Lo relevante se centra en que esa participación esté mediada por un modelo de coordinación y regulación que no puede ser el de mercado pues, al menos en México, ha dado cuenta de sus graves fallas.
4.- Se ha presentado una ausencia de políticas gubernamentales que contribuyan a la orientación y regulación del sector privado universitario en México, y no se ha promovido la integración de un sistema de educación superior estado-iniciativa privada complementario y coherente.
5.- Se ha promovido un papel activo y determinante del “mercado” como principal agente regulador en la oferta de servicios educativos sin contrapeso estatal, resultando evidente que éste no ha podido desarrollar un rol activo en su control, bajo la hipótesis de que dejar que la educación sea regulada por el mercado tendría como consecuencia la elevación de sus niveles de calidad, provocando una mayor satisfacción de los “clientes”, de tal forma que sólo las escuelas capaces de ofrecer mejores servicios permanecerían en el mercado. En suma, el sistema de educación superior privada opera bajo un modelo de mercado, pero de un mercado con muchos y graves problemas.
6.- En México existen 5,343 instituciones de educación superior (IES), de las cuales, el 59% son privadas y el 41% restantes son públicas. En total estos planteles tienen 3´649,000 alumnos en educación superior (incluyendo posgrados); de los cuales el 29% estudia en instituciones privadas, que significan 1´007, 000 alumnos. De estas cifras se concluye que las universidades privadas tienen menor población estudiantil que las públicas por plantel/aula (Datos INEGI 2018).
7.- A escala mundial la masificación de la educación superior representó un proceso de transformación que pasó de la exclusiva formación de las élites políticas y sociales de las naciones, a la educación terciaria “democratizada”, viraje efectuado con el fin de contribuir a remediar los grandes problemas de desigualdad social y económica entre los individuos, y fortalecer el crecimiento económico y social de las naciones.
8.- Se pueden identificar cuatro etapas en el desarrollo de la educación universitaria estatal y privada del país:
a.- Expansión de la oferta educativa universitaria – 1960 a 1980.
b.- Desregulación de la oferta educativa universitaria 1982 a 2000.
c.- Oferta de la educación como mercancía diferenciada y segmentada 2000 a 2006.
d.- Estabilización no controlada 2007 a 2020.
9.- Este incremento en la oferta y la posterior estabilización caótica de la educación universitaria, por su condición de ser una mercancía más regida por las leyes del mercado, trajo consigo una gran expansión de la matrícula la cual, a su vez, derivó en grandes transformaciones en el terreno de la configuración y coordinación del sistema nacional de educación superior, obligando a una fuerte diversificación en pos de la captura de consumidores. De esta forma tenemos que la situación en los años 90´s en las universidades no sólo fue distinta de la etapa de expansión (1960 – 1980) por la dimensión de sus componentes, sino que lo fue por su composición interna y por su alto grado de complejidad, lo que se tradujo en la coexistencia de instituciones de educación superior de carácter público y privado altamente diferenciadas y complejas.
10.- Mientras que la oferta educativa en la fase de expansión (1960 – 1980) era relativamente homogénea, en los años siguientes se transitó a una oferta ampliamente diversificada en cuanto a carreras, campos académicos y profesionales, modalidades, niveles y duración de los estudios, acoplándose cada quien al “nicho” o “nichos” de mercado pretendidos. Es así que para el año 2010 existían en México 27, 017 programas académicos con Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE), incluyendo los de carácter federal, estatal y de incorporación. De ellos sólo el 35% habían sido sujetos a un proceso de evaluación y/o acreditación. Además, habría que sumar todas aquellas escuelas que carecen de RVOE y que aun en esas condiciones imparten programas académicos. De ellas poco o nada se sabe.
11.- Debido a la transición política que vivió el país en el año 2000 con el arribo del Partido Acción Nacional - PAN a la conducción del país, la educación superior se racionalizó bajo la base de un eje de
“Evaluación-calidad-financiamiento-cambio organizacional”
con el efecto para la educación privada de someterse a las leyes de marketing en el diseño de sus ofertas académicas y profesionales, modalidades, niveles y duración de los estudios, en la perpetua búsqueda de alumnado.
12.- Así, al operar como “empresas”, las universidades privadas se organizan en base al financiamiento y ganancias que puedan obtener como negocios, para los cuales está a su servicio la evaluación docente, la calidad de estudios entregada y la plantilla de profesores, en un riesgo calculado de costo-beneficio, dejando de lado lo que requiere el país en términos de profesionistas y excelencias educativas realmente necesitadas.
13.- El alumnado universitario ha mostrado el siguiente crecimiento nacional:
a.- En el año 1960 había 76,269 alumnos inscritos en la educación superior mexicana.
b.- El periodo más intenso de crecimiento tuvo lugar entre 1970 y 1980, con un incremento del 273.9% en 10 años.
c.- En 1980 la población escolar universitaria llegó a 731,147 estudiantes, equivalente a un incremento del 349.9% en solo una década.
d.- En la década que va de 1990 al 2000, la matrícula únicamente se incrementó en 507, 217 estudiantes, equivalente al 68%.
e.- El porcentaje de crecimiento se ha mantenido constante alrededor del 70% en las primeras dos décadas de este siglo XXI, con un total de 3´649,000 alumnos en 2019.
14.- La proliferación de universidades y centros educativos privados de diversos tamaños en todo el país no fue producto solo del abandono del Estado en la rectoría y regulación de la educación, sino que también intervino una gran movilización empresarial en todos los sectores, incluyendo el educacional, que agudizó las posiciones críticas del empresariado respecto de la educación pública entregada por el Estado. Con el discurso de organizaciones empresariales como el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), se efectuó una feroz crítica a la educación estatal, promoviendo a su vez los valores y tradiciones que, según ellos, debería tener la educación, los cuales de acuerdo a su criterio solo los centros privados podían asegurarlo.
15.- La propuesta de los empresarios respecto de la Educación superior se proyectó en tres sentidos:
a.- Efectuar una reforma educativa, principalmente del Artículo 3º constitucional, a fin de permitir la educación religiosa y fortalecer la educación privada, poniendo fin a lo que los empresarios llamaron un “estado de indefensión” de los particulares que prestaban servicios educativos y, de esta forma, otorgarles seguridad jurídica.
b.- Eliminar la discrecionalidad oficial respecto a la validez y el reconocimiento de los estudios realizados en los planteles privados.
c.- Orientar la educación hacia:
- la productividad y competitividad internacional
- las destrezas y el emprendimiento en el contexto de la globalización
- el fin del Estado de bienestar, y
- la “modernización” de los estudios superiores, en cuanto a supeditar la educación a “capacidades” y “habilidades”, y no a valores sociales.
16.- Aunque el TLC no incorporó al sector educativo en el texto aprobado que entró en vigor el 1 de enero de 1994, sí dedicó dos apartados a los servicios profesionales, que son: el capítulo 12, “Comercio transfronterizo de servicios” y el capítulo 16, “Entrada temporal de personas de negocios”. En ellos se acordaron los principios, las reservas y el compromiso para realizar actividades profesionales en el ámbito de 63 profesiones y especializaciones señaladas en el TLC (especializaciones generales, científicas y médicas), para las cuales se establecieron los requisitos académicos mínimos y los títulos alternativos para que los profesionistas pudieran operar en ambos países. Con esto, se generó una gran competencia entre las instituciones educativas para captar estudiantes de esas 63 profesiones, lo que derivó, a su vez, en la complejidad y diversidad de materias y carreras ya señalada. Es así que, incluyendo el reciente T-MEC, la educación superior privada se ha supeditado, como muchos otros sectores del país, a las necesidades productivas y comerciales de EEUU.
17.- La posición de México en torno a la educación dentro del Acuerdo General de Comercio de Servicios (AGCS), firmado por 144 países en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC), donde se incluyó a la educación superior, ha sido mantener al sector educativo abierto a la inversión extranjera en los rubros señalados por el acuerdo, en donde incluso universidades como la UVM fueron adquiridas por inversionistas extranjeros.
18.- Esta rectoría que en la práctica efectuó la Iniciativa Privada y el capital extranjero (por la vía del TLCAN – TMEC) se tradujo en la configuración de los distintos programas e instrumentos de la política pública mexicana educativa a partir del año 1994. Entre los más importantes instrumentos figuraron:
- Sistema Nacional de Planeación Permanente de la Educación Superior (SINAPPES)
- Coordinación Nacional para la Planeación de la Educación Superior ( CONPES )
- Programa Nacional de Educación Superior (PRONAES)
- Programa Integral para el Desarrollo de la Educación Superior (PROIDES)
- Comisión Nacional de la Evaluación de la Educación Superior (CONAEVA)
- Programa de Modernización Educativa (PME)
Con ellos se pretendía una mejor coordinación y regulación del sistema, tendiente a “mejorar la calidad de la educación superior y conformar un sistema de educación superior integrado por instituciones de excelencia”, meta en la cual fracasaron.
19.- En el rubro de los costos, para el año 2019 el promedio del precio de una carrera profesional en la Ciudad de México oscilaba en máximos y mínimos de la siguiente forma (base de promedio de costo de las 7 principales carreras ofertadas):
20.- Con respecto a la variabilidad en los precios se debe agregar el tema del prestigio y la reputación de la institución. Dependiendo -aunque no necesariamente- de la calidad del producto ofrecido, se determinará el precio. Como ya se observó en las anteriores gráficas, el rango del costo de las colegiaturas y semestres en el mercado de educación superior privada es muy amplio, incluso puede variar dentro de una misma institución para un mismo producto en diferentes “campus", además de la existencia de becas, medias becas y créditos educacionales otorgados por las propias instituciones.
21.- Existen planteles con “campus” en diferentes Estados de la República, y por consiguiente con diferentes precios, en donde el costo de las mismas carreras y planes de estudio serán distintos en el norte, en el centro y en el sur del país. Es común que ocurra este fenómeno en universidades privadas que funcionan como redes “Multicampus”, por ejemplo la Universidad Insurgentes, el Instituto Tecnológico de Monterrey, la Universidad La Salle y la Universidad del Valle de México. La especificidad en cuanto a la impartición de los programas se deriva de condiciones locales relacionadas con la disponibilidad y condiciones laborales y académicas de profesores, la infraestructura adecuada, la organización y la gestión académica y administrativa de las unidades académicas, entre los aspectos más relevantes.
22.- Un estudiante puede llegar a gastar entre $50 a $100 pesos diarios en su alimentación cotidiana; además, el gasto en transporte varía dependiendo del trayecto, que en promedio llega a costar hasta $50 pesos diarios en boletos de metro, camión, metrobús/macrobús, entre otros (Suárez, 2015). Solo en esos dos conceptos serían $200 diarios o bien $6.000 mensuales (300 dólares) lo requerido, convirtiéndose, en promedio, el gasto educativo en el principal distractor del presupuesto de la familia proveniente de los jóvenes, amén de los propios costos de la colegiatura por año, semestre o mes.
23.- La matrícula que en forma periódica debe pagar el estudiante es otro rubro que se indexa al gato familiar en educación. En el caso de las Universidades Privadas se debe estimar, por lo menos, un costo de matrícula semestral de entre $45,000 y $110,000 pesos (Suárez, 2015), lo que representa una erogación que oscila entre $2,250 y $5,500 dólares. (2015).
24.- Una vía de solución a la pesada carga que representan los estudios universitarios de los hijos para las familias de clase media, es la utilización de Seguros de Educación, del mero ahorro bancario o de las cajas populares, en donde mensualmente los padres aportan una cantidad a la Aseguradora, al Banco o a la Caja para, llegado el momento, contar con un pequeño capital y poder hacer frente a esos gastos. De esa forma, cuando el primer hijo llegue a edad universitaria, la familia tendrá los recursos para su educación universitaria, y así sucesivamente con el arribo del o los siguientes hijos a edades universitarias.
25.- Debido al alto costo que implica el pago de las colegiaturas, a los gastos de alimentación y transporte, y a la necesidad de destinar a los hijos a trabajar, en México existe una deserción del 8.5% (SEP) en donde 1 de cada 10 jóvenes abandona la Universidad, sobre todo en el primer año.
26.- Con este esquema de precios y costos de los tres rangos de universidades, resulta evidente que enviar a uno o varios hijos a estudiar a una universidad de élite es prohibitivo para prácticamente la totalidad de la población del país, excepto para un sumamente reducido porcentaje, quedando la opción de las universidades intermedias para el consumo de la clase media, y las universidades populares y estatales para el grueso de la población del país.
II.- DIAGNÓSTICO DE JALISCO - GUADALAJARA.
1.- En Jalisco, específicamente en la ciudad de Guadalajara donde se asientan las principales ofertas educativas del Estado, se repite el esquema de los tres tipos de universidades para tres poblaciones específicas:
- Universidades de Élite
- Universidades Intermedias
- Universidades de Bajo Perfil y Públicas.
2.- Entre las Universidades de Élite Privadas tenemos:
- La Universidad Autónoma de Guadalajara UAG
- El Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente ITESO
- El Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey ITESM – Campus Guadalajara
- TEC Milenio
- La Universidad Anáhuac
- La Universidad Panamericana
- El Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas - IPADE
3.- Entre las universidades de costo intermedio tenemos las siguientes:
- Universidad del Valle de México – UVM
- Universidad Cuauhtémoc
- Unitec
- UNIVA
- Centro Universitario UTEG (Universidad Tecnológica de Guadalajara)
- Instituto Universitario del Centro de México – UCEM
- Universidad de Especialidades – UNE
- Universidad Metropolitana
4.- En las universidades de bajo perfil y públicas se encuentran:
- Universidad de Guadalajara - UdeG
- Instituto Vocacional Enrique Díaz de León (UNEDL)
- Universidad América Latina (UAL)
- Universidad de la Ciénega
- Universidad Internacional
- Universidad LAMAR
- UNIVER
- Centro de Estudios Superiores UTEGRA
- Universidad Tecnológica de Jalisco
5.- Respecto del esquema de precios y costos de universidades en la ciudad de Guadalajara, se encontró que se repiten los niveles alcanzados en la Ciudad de México en los tres tipos de universidad, con una ligera disminución en los rangos de precios del 12% a la baja en las universidades de élite e intermedias, y quedando los mismos costos prácticamente en las de bajo perfil y públicas:
6.- Al igual que lo que sucede a nivel nacional y en la ciudad de México, existe una clara división entre la población que puede acceder a una universidad de élite, con mensualidades de $ 20,000.00 pesos o más (a las que hay que añadirle los gastos de materiales, libros, computadora, etc. para poder cursar una carrera), y el segmento de clase media que solo puede aspirar a una universidad intermedia. Y al final, el gran grueso de la población que debe contentarse con una universidad de bajo perfil o la universidad del Estado que es la UdeG.
7.- La posibilidad de estudio terciario es solo para el 17% de la totalidad de los jóvenes: de un total de
21´464,000 jóvenes de 15 a 19 años en el país en posición de ingresar a la universidad, solo
3´649,000 ingresan a una universidad.
Y a nivel estatal, existen 720,000 jóvenes de 15 a 19 años de los cuales únicamente 122,400 acceden a una universidad.









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